Mostrando entradas con la etiqueta Iglesia San Agustín. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Iglesia San Agustín. Mostrar todas las entradas

miércoles, 29 de agosto de 2012

Araceli y Fernando 23-Junio-2012

   Hoy una nueva entrada con nuestras experiencias en este trabajo tan genial que son las bodas. Empezamos las fotos este día en el Ángel de la independencia, en lo particular no es un lugar de tanto agrado para hacer fotos porque siempre hay mucha gente, pero afortunadamente todas nuestras experiencias ahí han sido gratas.
Araceli llegó primero al lugar
Tarde de sábado en el ángel
   Seguimos en una sesión de fotos muy entretenida en el Ángel, de ahí partimos hacia Polanco pero una fuente nos llamó la atención... Justo abajo del Museo de Antropología e Historia hay un paso a desnivel cuyo atractivo es una fuente que nos hizo el favor de regalarnos una de las imágenes favoritas del stock anual de acuarela.

La iluminación, lo cálido... no se, hay algo que me llama mucho la atención de esta foto
















































   Llegamos a la iglesia, San Agustín en Polanco, una iglesia que me sigue impactando como la primera vez que la vi, imponente entre árboles, sea día nublado o lluvioso es majestuosa. Tiene un atrio amplio, construída en piedra. Por dentro es igualmente grande, un pasillo central con una alfombra roja que siempre resalta la entrada del cortejo.


La fiesta fue en un lugar, el cual les voy a deber la reseña ya que no estoy seguro de como llegué ni como se llamaba, muy al norte de la ciudad una hacienda muy bonita que actualmente presta sus servicios para eventos sociales y empresariales.

El ramo a punto de tener dueña
Muchas felicidades Araceli y Fernando, espero que les hayan gustado sus fotografías tanto como a mí.

jueves, 28 de junio de 2012

Isabel y Óscar, 17-03-2012

Hay días, eventos, bodas, que creo que estoy destinado de una u otra forma a fotografiar... De esas veces que estas seguro que ese suceso tenía que pasar. Esta es una de esas veces.

Todo empezó normal, como cualquier otro sábado, llegué temprano a leer la orden de trabajo y revisar si todo iba según lo planeado, si la logística era la correcta y todo iba bien. Al conocer a Isabel tuve un gran presentimiento, al principio me pareció un poco seria, pero si algo me motivo a ponerle el triple de ganas fue la mantilla y el porte de española que tenía en su gran atuendo de novia. Comenzamos con varias fotos de ella sola y solo con las primeras supe que había química. Después conocí a Óscar, el afortunado novio, buen porte, muy formal... Así comenzamos nuestra dinámica. La hacienda de los Morales se presta para grandes escenarios y lindas fotos. El más atrevido, muy simpático. Debo admitir que soportaron muy bien mis locuras y chistes.

Gracias por tan lindas fotos

Desde el estudio, había otro fotógrafo junto a mí que al parecer iba con ellos. No me quedaba clara su función y me empezó a poner nervioso. Afortunadamente ese nervio duró poco, porque ese fotógrafo siempre trato de ayudar, comenzó a hacer la plática, siempre tiró muy buena onda.

Justo por eso es por lo que digo que estaba destinado a ir a ese evento. Conocí a Jorge Toro, un fotógrafo que ahora admiro y que forma parte de los colegas en los que siento un buen apoyo. Jorge es amigo de esta increíble pareja.

Isabel esperando afuera de la iglesia

La misa fue en la iglesia de San Agustín en Polanco, una iglesia preciosa que en lo personal me gusta mucho. Hubo mucha gente y eso siempre hace que ina misa luzca más.

Un pasillo largo y hermoso

La fiesta, ya de regreso en La Hacienda de los Morales, es una fiesta que siempre recordaré como una fiesta donde hubo de todo. Carritos de golf, hombres-shot, luces, popotes en forma de serpiente, globos, lentes oscuros, regalos de la novia a las damas, dulces... me puedo acabar este blog y no sería suficiente. Fue una fiesta increíble.

La sed no tuvo lugar aquí

Isabel y Óscar, mil felicidades y muchas gracias por la confianza. Espero sean muy felices y gracias por darme la oportunidad de conocer a personas tan especiales como ustedes y como Pau y Jorge.